Mau es un voluntario social y político. Trabaja construyendo una sociedad mejor.

La magia está dentro de nosotros, envuelta en una caja de amor

Todos tenemos maneras distintas de planificar las vacaciones de verano. Para Mauricio Blancafort (Barcelona, ​​1969), algunas de las vacaciones más felices de su vida han sido las que ha compartido con las personas mayores. En el libro Cómo puedo ayudar. Crónicas de un voluntario social (Pan Letras Editorial), Mauricio Blancafort narra su experiencia de voluntario en la Fundación Amigos de los Mayores, siempre desde su compromiso cristiano. Comenzó hace 26 años cuando apenas iniciaba la carrera de Derecho, y prosigue aún ahora, que ya es padre de familia, abogado, gestor y administrador de fincas. Conocido familiarmente como Mau, desde 2011 es el presidente de la Fundación Amigos de los Mayores ..

En 1988 sufriste un accidente grave de moto que te hizo replantearte muchas cosas ...

Yo parto de la base de que todas las personas llevamos una vocecita interior que nos va diciendo que tenemos que hacer algo por los demás. Todos tenemos interiorizada esta pregunta: ¿cómo podemos ayudar? A raíz del accidente de moto me di cuenta que me había sido concedida una especie de prórroga. Me di cuenta que había vivido de manera endogámica y decidí entonces destinar parte de mi tiempo a los demás de manera gratuita. Esta decisión coincidió con el primer año de existencia de la Fundación Amigos de los Mayores.

Por qué orientar el voluntariado hacia las personas mayores?

Todo lo que tenemos y lo que somos se debe a Infi nidad de generaciones que han trabajado para mejorar el mundo en que vivían. Nosotros somos portadores de este legado y somos unos privilegiados. Lo que defiendo es que las personas mayores son los representantes vivos de estos antepasados ​​y, por tanto, se merecen todo nuestro respeto y valoración. A los niños les acompañamos a lo largo de todo el proceso de crecimiento, pero en cambio a las personas mayores las dejamos solas. Hacerse mayor es duro, tienes que dejar de hacer cosas que para ti eran importantes, y en este momento es cuando los abandonamos. Este trato que nuestra sociedad da a la gente mayor me indigna, y no sólo me indigna, sino que actúo. Las sociedades se muestran civilizadas según el trato que ofrecen a las personas mayores.

La soledad es la enfermedad de los ancianos?

Todas las personas tenemos necesidad de socializarnos. Es decir, el hombre y la mujer, sin compañía, mueren. La soledad es una enfermedad. Es muy importante que no desatienda las personas mayores y que les damos algo tan sencillo como es la amistad. Por eso nos llamamos Amigos de los Mayores.

Te gusta decir que todos somos magos ... qué quieres decir?

Todos somos capaces de cambiar cualquier realidad. La magia existe Y es dentro de nosotros, envuelta en una caja de amor. Si la abrimos y ofrecemos nuestra sonrisa a la gente, somos capaces de cambiar realidades. ¿Qué pasaría si el mundo todas las personas tuvieran una actitud más amable y de servicio, de ayuda y de apoyo? Pues que cambiaríamos el mundo.

No hay comentarios

Agregar comentario